La constante de Nínive

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La constante de Nínive

Notapor Pep Guardiola » Mar Oct 26, 2004 3:43 am

El señor Maurice Chatelain fue integrante del proyecto Apolo, siendo el jefe en la sección del sistema de comunicaciones e informática de los cohetes. Su primer libro “Nuestros ascendientes llegados del cosmos” es de 1977 pero, aún así, su visión matemática en los misterios extraterrestres es sumamente ilustrativa y nos hace ver los enigmas con una perspectiva poco usual en los escritores de este tipo de género.

Intentaré resumir un capítulo del libro, dejándolo en primera persona -por eso de que es más dinámico-, aunque añadiendo yo, en ciertos fragmentos, mis propias palabras y escribiendo algunos cálculos para aumentar su claridad.


(...) En las tablillas de Asurbanipal –empieza a relatar Chatelain- había en particular un número enorme de quince cifras de nuestro sistema decimal actual, 195.955.200.000.000, o sea cerca de 200 billones, más que la distancia de la tierra al sol, si se tenía la idea de expresar ésta en milímetros. Numerosos especialistas han intentado en vano descubrir qué podía haber significado un número tan fantástico para los asirios que vivían en Nínive hace cerca de 3000 años y que eran más celebres por sus cualidades guerreras que por sus conocimientos en astrología y matemáticas. Éste enorme número guarda mucha relación con los números iguales de enormes que se daban en los calendarios mayas. Los sumerios emplean un sistema de cálculo sexagesimal basado en múltiplos de 60. Éstos habían inventado ya la división del día solar en 86.400 segundos, es decir, y no digo nada del otro mundo, en 24 horas de 60 minutos de 60 segundos.

Así, se comprende inmediatamente que el misterioso número de Nínive debe de ser un periodo de tiempo muy largo expresado en segundos. Éste número, haciendo unos cálculos sencillos, nos da 2.268 millones de días de 86.400 segundos cada uno.


195.955.200.000.000 / 86.400 = 2.268.000.000

¿Cuál podía ser el sentido de semejante periodo? Ya que estos millones de días son más de 6 millones de años, mucho más que la duración del hombre sobre la tierra. Por suerte, estamos al tanto de que los sumerios sabían, entre muchas cosas, el fenómeno astronómico conocido con el nombre de precesión de equinoccios, que hace girar el eje de rotación de la tierra alrededor del polo de la eclíptica en 9.450.000 días, es decir, 26.000 años aproximadamente.

Asombrosamente, 2.268 millones de días representan exactamente 240 ciclos de precesión de equinoccios de 9.450.000 días cada uno, para ser claros, el número sagrado de Nínive representaba para los sumerios 240 ciclos de rotación de las estaciones alrededor de la banda zodiacal, pero expresado en segundos de tiempo, en lugar de días, o en años, como hacen los modernos astrónomos.

2268000000 / 9.450.000 = 240

Entonces, el número 195.955.200.000.000 no puede significar, si no, la gran constante del sistema solar, que alquimistas, astrólogos y astrónomos intentaban descubrir desde hacía cerca de 2000 años. Queda lo más difícil aunque, en este caso, quizá resulte muy sencillo ¿Cómo probar tal afirmación?.

Si el número era, en verdad, la gran constante del sistema solar, debía de ser un múltiplo exacto de no importa qué periodo de conjunción o revolución de no importa qué planeta, cometa o satélite del sistema solar. Necesité cierto tiempo para probar esto, y hacer muchos números, pero, tal como había pensado, cada periodo de revolución o de conjunción calculado con la constante se correspondía exactamente, con varios decimales, con las cifras de los libros de astronomía americanos y con una diferencia insignificante en cuanto a los decimales, con las cifras utilizadas por los astrónomos franceses, que no son exactamente las mismas en lo que concierne a Urano, Neptuno y Plutón. Los periodos de la constante y expresados en días solares, en años siderales y en años trópicos, han sido reunidos en las tablas siguientes
(es una pena que no pueda escanear las tablas porque no tengo escáner y copiarlas me llevaría un sin fin de horas pero creedme si os digo que todo es correcto y que su libro expone las tablas sin errores).

No he podido encontrar todavía –continúa Chatelain-, un solo periodo de revolución o de conjunción planetaria, de planeta, cometa o satélite, que no sea una fracción exacta, con al menos cuatro decimales, de la gran constante de Nínive de 2.268 millones de días. Existe, sin embargo, un caso, el del año trópico en el que se encuentra una diferencia de una unidad en el sexto decimal, es decir, una millonésima de día por año. Esta diferencia es tan pequeña que he necesitado algún tiempo para descubrirla, pero ello no resta validez a la constante, por el contrario, le da una veracidad fascinante ya que esta insignificante diferencia nos facilita un medio para determinar la fecha exacta en que la constante de Nínive debió de ser calculada.

La cifra dada para la duración del año trópico en los libros de astronomía americanos o franceses es de 365,2422 días solares. Si se divide la constante de 2.268 millones de días por 365,2422, se obtiene un número de 6.209.578 años trópicos, lo cual prueba la validez de la constante. No obstante, si se llega en la precisión algo más lejos, se advierte que los astrónomos profesionales emplean generalmente la cifra de 365,242.199, y si se divide la constante por 6.209.578, se obtiene un año trópico de 365,242.211 días, o sea, una diferencia ahora de doce millonésimas de día por año, o bien, 0,000.012 día o 1,0368 por año, lo cual carece de gravedad.
Pero se ha demostrado que el año trópico se hace cada vez más corto, disminuyendo con una media de 0,000.016 segundos por año, y que los relojes atómicos de cesio han de ser puestos en hora de vez en cuando para compensar esta diferencia. Si la constante se calculó millares de años antes, debía de ser posible determinar la fecha exacta dividiendo la diferencia actual de 1,0368 segundos por la tasa de disminución de 0,000.016 segundos por año. Y así da que esta constante debió de calcularse hace
64.800 años más o menos.

1) 2268000000 millones de días / 365,2422 días solares = 6.209. 578 años trópicos

2) 2268000000 millones de años / 6.209.578 años trópicos = 365,242211 días

3) 365,242.211 - 365,242.199 = 0,000012 por día * 86400 = 1,0368 por año

4) 1,3068 / 0,000.016 = 64.800 años

Como vemos, en el apartado 1, calculamos primero los años trópicos basándonos en los días solares (recordemos que el año trópico es el tiempo transcurrido entre el paso del sol, dos veces consecutivas, por el punto equinoccial de primavera) y los millones de días.

En el apartado 2, se dividen primero los millones de años entre los años trópicos con lo que nos da los días por año.

En el apartado 3, calculamos la diferencia que hay entre el año trópico de nuestra constante y el año trópico actual que utilizan los astrónomos profesionales. Esto nos da una diferencia de 0,000012 días por año. Si sabemos que cada año el año trópico disminuye una media de 0,000016 segundos, tenemos un cálculo fácil para saber los años que han transcurrido debido a esa variación.

En el apartado 4, sólo tenemos que calcular los días de variación entre el cambio de segundos del año trópico por año.
Yacer en el suelo, habiendo sido atravesado en la lid por el agudo bronce, es decoroso para un joven, y cuanto de él pueda verse, todo es bello, a pesar de la muerte. (Homero)
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